Psicólogo, psiquiátra, médico y psiconauta, narrador de experiencias psiquodélicas y cartógrafo de la mente humana.

Nace en Praga, la capital de la ex Checoslovaquia el 1° de julio del 1931; la información de su infancia así como de su familia de origen, es casi nula, sólo se menciona en algún texto a su hermano Michael, quien en los años 80 se desempeñaba en la McMaster University de Canada, como psiquiatra.

Por el 1940, cuando Stan termina la escuela secundaria, época en que estaba muy interesado por el arte y en especial por las películas animadas, un amigo le presta el libro "Introducción al Psicoanálisis" de Siegmund Freud, el libro lo lee en un par de días y tras ello decide convertirse en psicoanalista, pero para lograrlo primero debe convertirse en médico y psiquiatra, tarea que emprende en la Universidad de Praga.

Mientras es estudiante de medicina se ofrece de voluntario para trabajar en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad Charles y allí se integra a un pequeño grupo de psicoanálisis, con tres miembros de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), comenzando su análisis personal con el Presidente de la Sociedad Psicoanalítica Checa.

Sus estudios de medicina son acompañados de otras materias de interés personal como las religiones comparadas, en un marco sociocultural y político ateo y comunista, como lo era oficialmente la Checoslovaquia de los años 40, 50 y 60.

Desarrolla sus estudios hasta que se titula de médico psiquiatra, posteriormente obtiene su doctorado en la Academia Checoslovaca de Ciencias. Después de un tiempo de práctica en el psicoanálisis pensó en abandonar la profesión, debido a la infructuosidad de la técnica, pero llega a sus manos una dosis de LSD-25. Se trataba de una muestra enviada desde los mismos laboratorios suizos de la Sandoz, donde trabajaba Albert Hofmann y la ofrecían por aquel entonces a hospitales psiquiátricos para que investigaran su utilidad en el tratamiento de los desordenes psíquicos.

Grof se ofreció como conejillo de indias, ingiriendo el LSD combinando la experiencia con las luces estroboscópicas de un calidoscopio. Tal fue el impacto de esta experiencia, que inicialmente postuló que esta droga podría cerrar la brecha entre el brillo teórico del psicoanálisis y su falta de efectividad como herramienta terapéutica. Desde aquel día Grof supo que detrás de esa sustancia se escondía algo más que un juego de luces y paranoias. El LSD permitía volver a revivir episodios traumáticos que habían quedado ocultos en el inconsciente. Al poder sacarlos del olvido y experimentarlos de nuevo como si se tratara de una vuelta al presente de un pasado olvidado, el paciente tenía la oportunidad de poder atravesar e integrar esa experiencia que le había dejado inválido para la vida cotidiana, para la relación con los demás o consigo mismo. Y de allí en más, las experiencias se ampliaban al reino de lo que en occidente había sido conocido como mística: el conocimiento del fluir espiritual del cosmos.

Grof trabajó con pacientes esquizofrénicos y neuróticos, recogiendo sus relatos de sus experiencias a la vez que registraba los cambios de su visión respecto al mundo y sobre sí mismos. Aunque el uso del LSD en Praga era permitido entre la clase médica, había ciertos problemas en lo referente a las experiencias espirituales que los pacientes reportaban en las sesiones, pues por aquellos tiempos Checoslovaquia se encontraba bajo el régimen soviético que como dogma tenía el censurar la existencia del espíritu humano.

Más tarde Grof se trasladó a Estados Unidos, dónde fue invitado como psiquiatra residente en el hospital Johns Hopkins, en Baltimore, donde trabajó con Richard Yensen.

En cierta manera los problemas aparecieron también en E.E.U.U. en la primera conferencia que ofreció en este país sobre su trabajo explicó que algunos pacientes neuróticos que habían hecho terapia con LSD, en Praga, abandonaban gradualmente sus tics para pasar a interesarse por la espiritualidad y la práctica del yoga. Ante estas aseveraciones algún psiquiatra le expuso su sospecha de que lo que había logrado con tal terapia no era más que hacer pasar al paciente de un tipo de neurosis a otra. Sea como fuere, en E.E.U.U. era difícil obtener permisos para trabajar con psiquedélicos, pero en cierta manera estaba la ventaja de que se podía hablar de ello, conocer a infinidad de personas interesantes y publicar algún que otro libro sobre sus estudios.

Grof siguió trabajando en terapia con LSD y sobretodo compilando informes de las experiencias de sus pacientes - además de las propias -.

Al ordenar estos relatos por tipos obtuvo una especie de cartografía de la mente humana, o sea, una colección de diversas clases de experiencias que, según él, constituían un mapa del inconsciente humano. De este mapa salieron tres categorías:

• Las experiencias de tipo biográfico: Experiencias olvidadas generalmente de la infancia.

• La secuencia de muerte y renacimiento: Análoga a los ritos iniciáticos de culturas arcaicas y según Grof con un extraordinario paralelismo con el propio nacimiento biológico.

• Las fusiones místicas con el cosmos: De las que nace el nombre de Psicología Transpersonal (Experiencias que van más allá de la propia biografía de la persona).

Los libros de Grof son básicamente una exposición de experiencias vividas bajo los efectos de la LSD - o mejor dicho, tras la apertura de las puertas de la percepción que ofrece ésta sustancia -. En este sentido puede considerarse que su obra es de la máxima utilidad como una primera introducción a la naturaleza de la experiencia psicodélica, pues esta puede ser tan sorprendente para un occidental que el dar unos pocos nombres a las cosas puede ayudarle a no creer que ha vivido una serie de experiencias a las que no puede encontrar sentido.

Grof, además de hacer hincapié en la fenomenología del estado ampliado de la mente, diserta también sobre el uso terapéutico de estas sustancias, las implicaciones filosóficas del universo que la experiencia dibuja, al mismo tiempo que hace un estudio de la crisis de nuestra actual visión mecanicista del mundo, contradictoria y aguafiestas con todo lo referente al espíritu del mundo.

Para Grof, el problema al que se enfrenta el mundo actual, en lo referente a la crisis ecológica o a la violencia, está situado dentro de la propia mente humana, o sea, a los agujeros negros que quedan por explorar de la consciencia humana.

En cierta manera puede considerarse que Grof, junto a Ken Wilber, es uno de los paradigmas de la Psicología Transpersonal.

Junto a su esposa Christina, han desarrollado el trabajo de Respiración Holotrópica, logrando acceder al mismo estado ampliado de conciencia (ENOC) que utilizando LSD, siendo éste un excelente trabajo de auto-conocimiento.

Es autora, profesora, artista, psicoterapeuta y fundadora de la "Red de Emergencia Espiritual" y ha desarrollado en conjunto con Stanislav Grof el trabajo con la Respiración Holotrópica™.

Es presidenta de "Grof Transpersonal Training Inc.", Vice-presidente emérita de la "International Transpersonal Association" y consultora del consejo de la red de emergencia espiritual.

Graduada en el Sarah Lawrence College, en donde estudió con el mitólogo José Campbell, es profesora en artes y letras. Desde 1976, ha dado talleres y conferencias en las Américas, Europa, Australia y Asia.

De 1976 a 1988 residieron en el instituto de Esalen, Big South, California, donde ella y su esposo Stan coordinaban y conducían una serie de 28 largos meses experimentales de programas educativos, así como numerosos talleres. También co-coordinó y participó de seis conferencias profesionales internacionales para la International Transpersonal Association, incluyendo “La Busqueda Espiritual, Apego y Aicio” (Eugene, Oregon, 1990) y “El Anhelo por la Plenitud: Vicio y Búsqueda Espiritual” (Atlanta, Georgia, 1991).

Desde 1986, había pensado en el programa de entrenamiento profesional en los Estados Unidos y Europa y de sesiones del entrenamiento para el personal del Sierra Tucson, en el tratamiento facilitado para los adictos en Tucson, Arizona.

Es autora de “El Anhelo por la Plenitud: Vicio y Búsqueda Espiritual” (Ed. Rocco Ltda., 1996). Sus otros libros, escritos con Stanislav Grof, M.D., son: “Más allá de la Muerte” (Thames y Hudson, 1980), “Emergencia Espiritual: Crisis y Transformaciones Espirituales” (Cultrix, 1992) y “La Tempestuosa Búsqueda del Ser” (Cultrix, 1994). Cada uno de sus libros se han traducido a varios idiomas.

Sus artículos han aparecido en la encrucijada: “The Quest for Contemporary Rites of Passage”, Louise Mahdi, Nancy Christopher y Michael Meade, Ed. (Open Court, 1997), “Common Boundary”, “Re-Vision”, el diario “Espiritual Emergence Network Journal”, el diario “Lotus Journal” y la revista “Honolulu Magazine”. La han entrevistado internacionalmente en radio y televisión así como ha sido tema de artículos de revistas y diarios.

También ha sido consultora de la película “BrainStorm” (1980), que esteló Natalie Wood y Christopher Walken. Está escribiendo actualmente una novela.

Christina Grof se ha presentado en programas y conferencias patrocinados a través de la legislatura de Nueva York (“Ritos de Pasaje: Un abordaje comprensivo para el desenvolvimiento adolescente”), de la Comisión Internacional en Alcoholismo Adictos (ICAA).

Es miembro de “The Society of Americans for Recovery” (SONAR), del “The Institute of Noetic Sciences”, de la “National Association of Native American Children of Alcoholics” (NANACOA) y de la “International Transpersonal Association” (ITA).