Con el objetivo de meditar y caminar por el Camino Real de los Incas es que tomamos la iniciativa de organizar un viaje para un grupo de personas que hacía ya largo tiempo se reunía a realizar Meditaciones “Osho” en un espacio llamado “Bien-Estar” que estaba ubicado en Pocitos en las calles Cavia y Libertad.

Desde aquel entonces (1997) hasta hoy (2008), hemos conformado 6 grupos con los cuales transitamos esta hermosa experiencia, tratando de que la Naturaleza nos enseñara, que la Meditación nos permitiera encontrar el silencio interno y que el Grupo nos diera un espacio de contención para limpiar los aspectos “densos” de nuestra personalidad y conocer espacios más livianos de nuestro ser.

Sabemos que viajar nos da una hermosa y enorme oportunidad para conectarnos con el “gran espíritu” de una zona geográfica. Más en este caso, pues para personas como nosotros, que nunca vivimos rodeados de montañas, ni tenemos la oportunidad de estar a 3000 o 4000 metros, la vida tiene una expresión muy diferente.

Es sabido que una de las funciones de los Glóbulos Rojos es transportar Oxígeno, y en esta altura hay menos. La sensación de tener o no tener aire llega a nuestro mundo interno, y abrimos puertas y compuertas que quizás nunca hubiéramos abierto sin exponer a nuestro cuerpo a tales cambios. La relación que tenemos con el aire nos da una pauta de nuestra relación con la vida y la muerte; y lo existencial de cada uno de nosotros encuentra ventanas para abrirse y ocupar nuevos espacios. Nuestras sombras y nuestras luces se activan y es así como nos encontramos, reconocemos y tenemos la oportunidad de transformar lo que queremos y de honrar lo que somos.

Así es como se relaciona el adentro y el afuera, lo físico con lo emocional, lo geográfico con lo sagrado.

El Camino Real nos dio la posibilidad de ese encuentro, reconocimiento y transformación. Un viaje hacia afuera que también es un viaje hacia adentro; en el que recordamos que cada uno (al igual que el grupo) es un mosaico que reúne diferentes colores, sombras y luces, que cada integrante tiene el don de descubrir, recibir y entregar, y que nadie ésta solo cuando es consciente de lo que necesita, busca, y se busca.

Las cuatro primeras ediciones del viaje se desarrollaron de un modo distinto, ya que llegábamos a la cuidad de La Paz en Bolivia para luego ir a Cuzco (Q'osqo: Ombligo del mundo en Quechua) y de allí, luego de la aclimatación y de la visita a los centros arqueológicos de la zona, comenzar El Camino.

En los últimos, hemos empezado nuestro viaje por Cuzco, de allí, luego de la aclimatación y recorrido por los sitios arqueológicos (Saqsaywaman, Quenco, Tambomachay, Piquillacta, Valle Sagrado, Ollantaytambo, Pisaq, Racchi, etc.) comenzamos El Camino, a partir de entonces caminábamos por el Camino del Inca, a través de sitios arqueológicos que sólo se pueden visitar de ese modo; purificando nuestro cuerpo y entrando en contacto directo con nuestra alma y el espíritu de esos antepasados, llegando por éste camino a Machu Picchu entrando por la Puerta del Sol (Inti Punku) para luego de recorrer la ciudadela, bajar a Aguas Calientes, pueblito donde sus aguas termales nos dan la bienvenida. Masajes en el agua, nos proporcionan un merecido y placentero reencuentro, también, con nuestro cuerpo.

De regreso en Cuzco, nos regalábamos tiempo para recorrer ferias y otros lugares, preparando el regreso a nuestra Montevideo.

Los invitamos a que disfruten de los videos de viajes anteriores y de la proopuesta para éste 2011.

Camino Inca - Choquequirao 2007, con preparación previa.

Selva Perú - Grupo 2008, Mayantuyacu.

Camino Inca - Vilcabamba 2009.

Selva Perú - Grupo 2010.